En 2019, gestionando expedientes en Girona, un cliente nos envió la copia del DNI junto con la escritura de su herencia por correo electrónico sin cifrar. El archivo quedó expuesto en el servidor del proveedor durante tres semanas. Aquel descuido me hizo comprender la fragilidad con la que los despachos tratamos la información sensible diariamente. No hacían falta plataformas complejas llenas de botones que nadie usa. Necesitábamos una bóveda digital simple donde el cliente adjunta su expediente en un clic y el abogado lo recibe con cifrado de extremo a extremo. Tardamos un año en simplificar el proceso para que cualquier cliente lo complete desde su móvil sin pedir ayuda técnica.

Evitamos la costumbre de guardar claves de acceso de clientes en el navegador del despacho. Cada entrada a la bóveda exige doble autenticación verificada y claves independientes.
Su cliente recibe un enlace temporal por SMS o correo y sube su certificado o DNI. El archivo se cifra en su propio teléfono antes de iniciarse la transferencia.
La información se almacena en centros de datos sujetos a la normativa española y europea, garantizando cumplimiento del RGPD sin recurrir a frases hechas.